El sistema circulatorio es una red compleja y vital que asegura el transporte de sangre, oxígeno y nutrientes por todo el cuerpo.
En las mujeres, factores hormonales, fisiológicos y de estilo de vida aumentan la susceptibilidad a problemas circulatorios como la insuficiencia venosa crónica, las várices y la trombosis venosa profunda (TVP). Además, condiciones específicas como el lipedema requieren atención diferenciada para evitar diagnósticos erróneos y tratamientos inadecuados.
La evidencia científica muestra que estas afecciones no son un problema menor o exclusivamente estético; pueden afectar significativamente la calidad de vida y están relacionadas con factores biológicos y ambientales bien documentados.
Insuficiencia Venosa Crónica (IVC): ¿qué es y por qué es tan frecuente?
La insuficiencia venosa crónica es una condición en la que las venas de las piernas no logran devolver la sangre al corazón de forma eficiente, provocando su acumulación, presión venosa elevada y síntomas progresivos.
Datos epidemiológicos y relevancia clínica
- Es una de las enfermedades vasculares crónicas más frecuentes en la población adulta.
- La prevalencia es mayor en mujeres que en hombres: se estima que alrededor del 64 % de las mujeres presenta signos de insuficiencia venosa, frente al 37 % de los hombres.
- El riesgo aumenta con la edad, con embarazos repetidos, obesidad, antecedentes familiares y posiciones prolongadas (pie o sentado).
¿Qué ocurre en el cuerpo?
La IVC es el resultado de una hipertensión venosa ambulatoria debido a la incompetencia de las válvulas venosas y la incapacidad de los músculos de las piernas para ayudar al retorno sanguíneo eficiente.
Síntomas habituales
- Sensación de pesadez o cansancio en las piernas.
- Hinchazón progresiva hacia el final del día.
- Cambios cutáneos: pigmentación, engrosamiento o brotes de venitas visibles.
- En casos avanzados, puede haber úlceras venosas dolorosas.
La insuficiencia venosa no siempre es diagnosticada a tiempo, lo que retrasa el tratamiento y puede agravar sus consecuencias.
Várices: ¿solo un problema estético?
Las várices son venas superficiales dilatadas y tortuosas que resultan de la misma patología subyacente que la IVC. Aunque a menudo se perciben como un problema estético, su presencia indica una disfunción venosa real.
Factores asociados en mujeres
- Los estrógenos, hormonas predominantes en las mujeres, pueden debilitar la pared venosa y las válvulas, facilitando el desarrollo de várices.
- Los embarazos, con aumento de volumen sanguíneo y presión sobre las venas pélvicas, intensifican la predisposición.
- Permanecer largos periodos de pie o sentada sin movimiento aumenta el reflujo venoso y la presión intravascular.
Manifestaciones clínicas
- Dolor, sensación de ardor o pesadez al final del día.
- Calambres nocturnos y dificultades para descansar cómodamente.
- Alteraciones en la autoimagen que pueden afectar la calidad de vida.
Trombosis Venosa Profunda (TVP): señales de alarma
La trombosis venosa profunda es una condición grave donde se forman coágulos en las venas profundas de las piernas. Estos coágulos pueden desprenderse y viajar hasta los pulmones, generando una embolia pulmonar, potencialmente mortal.
Factores específicos en mujeres
- El uso de anticonceptivos orales y algunas terapias hormonales incrementa el riesgo de TVP debido a cambios en la coagulación.
- Durante el embarazo y el posparto, la coagulación sanguínea se vuelve más propensa a formar coágulos como respuesta fisiológica de protección, pero esto también aumenta el riesgo.
Síntomas de alerta
Una TVP puede presentarse con:
- Dolor intenso o sensación de tensión en la pierna afectada.
- Enrojecimiento, calor y aumento de volumen de la zona.
Si estos síntomas aparecen de forma súbita, es crucial consultar atención médica inmediata.
Lipedema: ¿qué lo diferencia?
El lipedema es un trastorno crónico del tejido adiposo que afecta principalmente a mujeres. Se caracteriza por una acumulación simétrica de grasa en las piernas (y a veces brazos) que suele confundirse con sobrepeso, obesidad o retención de líquidos.
Señales que lo distinguen
- Dolor e hipersensibilidad en las áreas afectadas.
- La grasa no disminuye proporcionalmente con dieta o ejercicio convencional.
- Puede coexistir con problemas venosos, pero su origen es distinto: afecta el tejido adiposo, no solo el sistema venoso.
Un diagnóstico correcto es clave para elegir tratamientos adecuados y evitar estrategias ineficaces o frustrantes.
Prevención y autocuidado: hábitos que realmente suman
Más allá de tratamientos clínicos, hay pilares fundamentales apoyados por evidencia científica para cuidar la salud vascular:
🧍♀️ Movimiento y fuerza muscular
El retorno venoso en las piernas depende, en gran parte, de la bomba muscular de las extremidades inferiores. Caminar, fortalecer piernas y moverse frecuentemente mejora el drenaje venoso y reduce la presión en las venas.
🧦 Medias de compresión
El uso adecuado de medias de compresión graduada es una de las estrategias más estudiadas para aliviar síntomas de insuficiencia venosa y prevenir la progresión de las varices.
🍽️ Nutrición, peso corporal y hábitos
El peso corporal, la nutrición antiinflamatoria y la hidratación influyen en la salud vascular, la inflamación sistémica y la viscosidad sanguínea.
🩺 Atención profesional
La evaluación con ultrasonido Doppler permite diagnosticar de forma precisa la IVC, las venas varicosas y la presencia de reflujo o coágulos, y es la herramienta estándar recomendada por especialistas.
Conclusión
Los problemas circulatorios en mujeres no son “cosas de edad” ni un tema puramente estético: son condiciones con base fisiológica y clínica que merecen atención y prevención activa. La ciencia médica ha documentado claramente cómo factores hormonales, de embarazo, estilo de vida y genética influyen en su aparición y progresión.
Entenderlos es el primer paso para cuidar la salud vascular con conocimiento y tiempo, y actuar de forma proactiva, desde el movimiento y la nutrición hasta la evaluación profesional cuando sea necesario.
Referencias citadas
- Epidemiología de enfermedades venosas crónicas y varices, prevalencia y factores de riesgo.
- Revisión de enfermedades vasculares específicas en mujeres y su susceptibilidad.
- Insuficiencia venosa crónica: definición y síntomas clínicos.
- Rol de la bomba muscular y beneficios del ejercicio para la circulación.
- Prevención y manejo con compresión médica.





