Valencia, 2026
En un panorama saturado por la inmediatez del fast fashion y la uniformidad algorítmica, surge en Valencia una voz que reivindica el error, la historia y la materia: Iracema. Al frente de su marca, Origen Custom, la diseñadora no solo propone prendas, sino que orquesta una rebelión silenciosa contra lo básico a través del reciclaje de autor. Para Iracema, la moda no es una página en blanco, sino un palimpsesto donde cada capa cuenta una vida anterior.
El Triunvirato del Diseño: Textura, Color y Forma
La metodología de Iracema huye de lo convencional. Mientras otros diseñadores parten de un boceto rígido, ella se deja guiar por tres pilares fundamentales: textura, color y diseño. Es un proceso orgánico, casi instintivo, donde la prenda evoluciona con el tiempo, permitiéndose mutar incluso durante su creación.
«Hoy en día, la ropa es muy básica; carecen de detalles, carecen de formas», comenta con la seguridad de quien conoce el valor de lo artesanal. Su misión es plasmar esa complejidad perdida, huyendo de lo azaroso: «Parece, pero no hago nada al azar». En su mente, el diseño nace de una visualización clara: «Imagino la mujer aquí y voy acoplando poco a poco».
De Objetos Olvidados a Piezas de Culto
Uno de los hitos más fascinantes de su proceso creativo es el uso de elementos domésticos transformados en lujo vestible. El «Top Lámpara» es el ejemplo perfecto de esta metamorfosis. Inspirada por el brillo y la geometría de unas lámparas que recibió como regalo, Iracema decidió trasladar esos cristales y colgantes al mundo textil.
¿Por qué utilizar cristales de lámpara en lugar de pedrería convencional? La respuesta define su ética de trabajo: «Porque es una cosa que ya está hecha, que es para otra cosa». Esta función de fusión permite que objetos que jamás imaginaríamos en la vestimenta cobren una nueva vida en la calle, desafiando los límites de lo que consideramos «material de moda».
El Vaquero como Lienzo y el Cabaret como Espíritu
El contraste es otra de sus herramientas predilectas. Iracema disfruta enfrentando la rudeza del tejido vaquero —al que describe como «grotesco, duro y resistente»— con la delicadeza extrema de la puntilla hecha a mano. Es una recuperación de técnicas antiguas que, según la diseñadora, han ido perdiendo valor con el tiempo pero que ahora, afortunadamente, están volviendo a ocupar su lugar.
Su «vestido negro», una de las piezas más comentadas de su archivo, encierra un secreto de patronaje audaz: en su vida anterior, fue un pantalón. Con una inspiración clara en el mundo del cabaret y el burlesque, Iracema juega con el volumen y la silueta femenina, integrando tendencias contemporáneas sin sacrificar su obsesión por las texturas y el brillo de los cristales.
La Magia de la Casualidad en la Pasarela
Para la directora de Origen Custom, el momento del desfile es la culminación de un proceso místico. Iracema recuerda con orgullo cómo, en su primer desfile, conoció a las modelos apenas dos días antes. En un alarde de intuición técnica, tomó medidas y asignó prendas con una precisión casi quirúrgica: «A cada una… exactamente».
Sin embargo, es en las casualidades donde encuentra la mayor satisfacción. Esos momentos en los que una modelo aparece con sus propias gafas verdes que combinan perfectamente con un vestido de la colección, o un peinado que parece diseñado específicamente para la pieza. Es, en palabras de la diseñadora, una prueba de que, en el diseño consciente, «todo tiene memoria».

